Por el alma
Pido que recen por mí, para que no me altere maldiciendo a la gente. Porque me irrita muchísimo la actitud exigente y la indiferencia, aunque sea de madres con niños o de jóvenes que ni siquiera piensan en ceder el asiento a los mayores
Pido que recen por mí, para que no me altere maldiciendo a la gente. Porque me irrita muchísimo la actitud exigente y la indiferencia, aunque sea de madres con niños o de jóvenes que ni siquiera piensan en ceder el asiento a los mayores