Pido oración.
Oh gloriosa Reina del Santo Rosario de Pompeya, con confianza de hijo te presento mis preocupaciones; pido salud y la bendición de Dios para mí, y ayuda para resolver asuntos difíciles. Desde el trono de la clemencia donde reinas, vuelve, oh María, Tu mirada compasiva hacia mí. Que las preocupaciones y los sufrimientos que me agobian despierten Tu compasión. Oh Madre, alcánzamelo. Dios se lo pague a todos por orar por mis necesidades.