Pido oración.
Dios, que al padre Pío, sacerdote capuchino de Pietrelcina, concediste el privilegio extraordinario de experimentar de modo singular la Pasión de Tu Hijo, concédeme, por su intercesión, la gracia de la salud que tan ardientemente pido, y sobre todo haz que, unido a la muerte de Cristo, participe en la gloria de la resurrección. Dios se lo pague por orar por mí.