Pido oración.
Misericordiosa Virgen del Rosario de Pompeya, jamás se ha oído que ninguno de tus devotos que, con tu Rosario, invocara tu ayuda, haya sido abandonado por ti; por eso te pido: ayúdame en las dificultades que me agobian, resuélvelas. Pido el descanso eterno para mis padres, mi abuela y mi tía, y la bendición de Dios y salud para mi hermana, mi sobrina y para mí. Les pido a todos que recen por mí. De corazón, Dios se lo pague.