Oración
Señor Dios, te agradezco por todas las gracias que me concedes. Libera mi corazón y mi mente de las preocupaciones. Libérame de toda soberbia, que es la fuente de todos los pecados. Dame la gracia de reconocer las ambiciones enfermas y desenfrenadas que me impulsan a perseguir una falsa grandeza o me empujan a los complejos. Te pido un corazón humilde a ejemplo de Tu Corazón. Te pido que pongas en mi camino a personas buenas y humildes. Ángel de la Guarda, tenme a mí y a mis seres queridos bajo tu protección. Amén.