Oración
Señor, haz que nunca pierda la fuerza y que siempre ame a mi familia como ahora. Buen Dios, no permitas que el mal me prive del placer de despertar con la esperanza de que puedo ser un hombre mejor y que cada día pueda amar más a mis seres queridos. Y cuando llegue el momento en que deba partir de este mundo, permíteme visitarlos y ayudarlos aunque sea un poco. Señor, soy el más feliz aquí donde estoy. Pero cuando me llames, iré.