Oración
Espíritu Santo, lléname de ti, sírvete de mí. Aleja de mí todos los poderes del mal, destrúyelos, para que viva, esté sana y pueda trabajar bien. Aparta de mí, rompe todas las maldiciones, imprecaciones, ataques del espíritu maligno, todo lo que es fruto de la envidia humana, la malicia, la perversidad, la falsa piedad, las calumnias contra mí, lo que viene de los demonios. Ata y quema todos estos tipos de mal en el fuego del infierno, para que nunca más me toquen. Que sean aplastados...