¡Gracias, Señor!
Señor, te doy gracias por las gracias con las que has colmado y sigues colmando a mi hija. Gracias porque está alegre, tranquila y sonríe. Te doy gracias por esas dos personas que has puesto en su camino. Son ángeles. Gracias a ellas no se siente sola en el extranjero. ¡Gloria a Ti, Señor! ¡Bendito seas!