Crisis, depresión
Dios, sabes cuánto sufro por la soledad, por la falta de una media naranja que me ame. Quisiera por fin ser feliz y amado; para Ti no hay nada imposible, Tú lo puedes todo. Jesús, en Ti he confiado, te suplico que hagas todo según tu voluntad. Dios, bendice a todos los que rezan por mí.