Clamaré, escúchame
Hay silencio y oscuridad, pero clamo: escúchame, Señor, escúchame, te pido por todas las intenciones que llevo en el corazón, y tengo muchas, cada una por separado, pero qué puedo yo sin Ti, por eso diré: ocúpate Tú, Jesús mío. Dígnate escuchar el clamor de todos los que aquí y en cualquier otro lugar rezan y mendigan tu ayuda. Pido por todos los que me pidieron oración y a quienes prometí rezar, te los entrego a Ti, Jesús mío amado. Toma bajo tu cuidado nuestros hogares, familias, hijos, padres y hermanos y a la tía...