Calumnia
Dios os bendiga. Empezaré diciendo que comencé a sumergir a mis seres queridos y a mis enemigos en la Sangre de Jesucristo y entonces empezó todo. Señor Jesús, te entrego esta situación. Jesús, Tú lo sabes, humanamente ya no puedo más. Gracias por cada oración por mí.